Golf en Islandia

Pocas experiencias golfísticas son tan singulares como una ronda en Islandia. Jugado sobre un telón de fondo de campos de lava, crestas volcánicas, acantilados costeros y glaciares lejanos, aquí el juego está moldeado por completo por su espectacular entorno del Atlántico Norte. Con cerca de veinte campos publicados repartidos por la isla, el golf se entrelaza con paisajes que se sienten crudos y elementales, donde el rough puede dar paso a lava cubierta de musgo y el mar rara vez queda lejos. La temporada, corta pero intensa, transcurre durante los meses de verano, cuando el famoso sol de medianoche permite salir al campo hasta bien entrada la tarde bajo una luz diurna que sencillamente se niega a desaparecer.

Los propios campos llevan ese carácter distintivo. Clubes como Golfklúbburinn Leynir, Grafarholtsvöllur y Brautarholtsvöllur, junto con recorridos como Nesvöllur, Bakkakotsvöllur y Hamarsvöllur, van desde terrenos costeros azotados por el viento hasta trazados interiores enmarcados por colinas y cielo abierto. El viento y el tiempo siempre cambiante exigen creatividad y un juego sólido, pero ese desafío forma parte del atractivo. Para el golfista viajero que busca algo verdaderamente distinto, Islandia ofrece una aventura de lista de deseos: la oportunidad de jugar bajo una luz casi interminable, rodeado de algunos de los paisajes más extraordinarios del mundo del golf.

Campos
19
Regiones
1

Regiones

Campos